Enrique Pascual

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Emprendedor, de Alcobendas, en época de crisis, relata su experiencia creando su propio negocio.

“Yo no entiendo mucho de estos temas, pero por lo que se ve, y el miedo que hay, no es buen  momento porque no se está moviendo el dinero.  Las inversiones son fuertes, así que no creo que sea un buen momento ahora mismo para montar una empresa”. En una situación económica donde hay voces que claman por el autoempleo Enrique Pascual, dueño de la clínica de fisioterapia Pascual y Muñoz de Alcobendas, nos expresa así su opinión sobre la posibilidad del autoempleo desde su experiencia montando una empresa. Una tarea que, hace dos años y medio, no fue sencilla. Cuanto más ahora. Sin embargo, reconoce que el suyo “no es un sector en el que se note mucho la crisis. Aunque sí se nota, como en todos los sectores, es una buena opción para montar algo por tu cuenta, la sanidad digamos que quien valora el volumen del trabajo es el dolor y la gente o se aguanta el volumen del dolor o no tiene más remedio que venir”.

Pero, a pesar de esa cierta seguridad, para él su comienzo fue “duro  porque el local, a pesar de ser de origen familiar, no estaba en muy buenas condiciones. Entonces la obra que se realizó fue considerable y había inexperiencia de trabajar con sectores de la construcción. A la vez estás trabajando, no puedes dejar de trabajar, con lo de la clínica, con lo de la obra. Y alguna cartera de clientes tenía pero empiezas prácticamente de cero”. De cualquier forma, no fue ese el aspecto más complicado de afrontar su propio negocio, sino que fueron otros que en mutuas o residencias jamás había tocado. “Darse a conocer. La parte comercial siempre cuesta un poco más pero es importante. Cuando tú estudias esta carrera porque te gusta, no estás preparado para ser un poco comercial. Entonces, como que te haces un poco reacio a ello, pero te das cuenta de que lo haces o estás perdido. Dices, yo soy sanitario, y sigues siéndolo porque hay que ser ético en todo momento, todo influye. Entonces no te dedicas sólo a un sector que es que venga aquí la gente, te cuente que dolencias tiene y tú intentes ayudarla, sino que tienes que ser el administrativo, el secretario, la parte comercial, y eso al principio te cuesta un poco pero luego te animas.”

Esos ánimos también le llegaron de familia y amigos. Le ayudaron dependiendo “del tipo de sectores, sector de marketing, de publicidad, o páginas web que la verdad que se agradece”. Desde organismos públicos comenta que llegó una ayuda desde el Ayuntamiento de Alcobendas una vez que ya estaba montada la clínica, coincidiendo con la remodelación del Barrio Centro.

Aún con todo eso nos relata cómo vio en ésta la única opción posible desde el punto de vista laboral: “El trabajo (en la fisioterapia), entre todos, nos lo hemos cargado, no está muy bien. O te lo montas por tu cuenta o trabajas muchas horas por poco dinero, el convenio está muy poco valorado y los contratos son prácticamente nulos, entonces te ves un poco obligado”. De manera que, basándose en su experiencia, intentó enfocarlo hacia la traumatología por “otras vías”. Y  destaca un hecho con el que nadie puede estar en desacuerdo, como es que a todo el mundo le gusta trabajar de “una forma distinta a la de los demás, y el único que te va a  dejar eres tú mismo, a lo mejor otros no están muy de acuerdo”.

Desde ahí, todo ha transcurrido de forma positiva, aún a pesar de ser un proceso lento. “Al trabajar sólo pacientes privados que no trabajas con ninguna mutua ni tienes concierto con ningún tipo de sociedad pues cuesta un poco. Pero luego el paciente valora el tipo de tratamiento que se da y al final siempre sale bien”. Un pero: tiempo libre y trabajo se confunden entre ellos a pesar de que cuenta con la ayuda de un compañero ayudándole de forma esporádica según el volumen de trabajo. “Al ser empresario y ser tuyo las horas que no estás trabajando activamente las tienes que emplear para otro tipo de cometidos. Entonces cuando tienes un hueco pues vas haciendo otro tipo de cosas administrativas o de publicidad, todo lo que conlleva un negocio. Así que… tiempo libre poco porque entre unas cosas y otras te queda poco tiempo libre”.

Pero eso no significa que ésta no sea una experiencia gratificante. De hecho, nos cuenta, ahora mismo es el fisioterapeuta del equipo filial del Getafe y también ha acudido con los entrenados por Michel en más de una ocasión, algo que define como una muy buena práctica. “Muy bien con el servicio técnico, con entrenadores, con los médicos y, siempre, ya te digo todo suma porque de todo puedes aprender, al trabajar con un equipo multidisciplinar pues hay cosas que se te escapan y, la verdad, aprendes bastante”.

A raíz de esto relata cómo el deporte siempre ha sido parte de su trayectoria al haber llevado a equipos de fútbol de tercera división como Las Rozas o las categorías inferiores del Colmenar. Los deportistas con los que más trata suelen ser de ligas locales, sin embargo, los asiduos a su clínica de la calle Cádiz suelen ser personas afectadas por dolencias de postura. “De espalda, debido a los trabajos, porque hay mucho trabajo sedentario pues acaban con dolor de espalda y también como hay mucho trabajo de oficina hay mucha cefalea, mucha migraña, se intenta hacer un trabajo más profundo, es más complicado, pero la verdad que es bastante bonito”

Y… ¿qué espera de cara al futuro?. “A medio plazo aguantar un poco, un par de años. A mí también me salva que tengo cosas fijas. Seguir en el mundo del deporte y depende de cómo vayan yendo las cosas ampliar, tener un poco más empleados y crecer como clínica, que tengan imagen de una clínica limpia, con una buena presencia y que se hable de ella pero que se hable bien”.

Luis Alberto Martín

Autor

redacción
Equipo de redacción de enalcobendas.es
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